So come in my cave and I'll burn your h e a r t away.


Me perdi en mi universo ¿y tú?



lunes, 25 de octubre de 2010

< Inserte aqui su titulo >.

No puedo con los recuerdos de la realidad.



Voy a aprovechar esta breve interrupción para ahogarme en mis pensamientos como estaba haciendo hasta ahora.
Ahoguemos nuestros silencios con unas cuantas palabras mal dichas, quizas alguna lágrima esporadica, más silencios, esta vez de los incomodos. De miradas hacia un lado, de evitar lo que más se anela. De hacer daño, de mentir, de olvidar.
Di lo que más le puede doler a una persona.
Dime que ya no me quieres, que ya no te importo, que no sientes nada cuando te miro a los ojos.
Que no te gusta mi nombre, que no soportas mi presencia.
Pero dejame decirte una cosa, nadie muere de amor.
Puede parecer que no haya cosa más dolorosa en el universo que te intenten sacar el corazón por la boca, pero esto tambien pasa.
Aunque te parezcan años y años de vida sin agua.
Aunque parezca que los minuto son horas, aunque te parezca que seria menos doloroso si todo
esto terminase (de una manera trágica claro)
Y aqui, y ahora, con apenas corazón y lágrimas que derramar, te puedo asegurar que de amor
no se muere.
De tristeza si, pero de amor no.
La tristeza te hace más frágil que una hoja de otoño.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Origen del caos parte I. Como ser una gilipollas y no morir en el intento.


Creo que nunca fui bajita.
Ni siquiera cuando era pequeña...y no llegaba a algún lugar.
Como era tan traviesa (tengo cicatrices en las rodillas que lo demuestran) me subían donde hiciera falta para alcanzar aquello que quería (solía ser el bote de nocilla)
Me subia a sillas, a mesas, trepaba...era una niña pequeña con un objetivo. A mi me parecia que el objetivo en cuestion era tan grande como el mundo, pero siempre acababa consiguiendolo.



Ahora es cuando me pregunto donde deje a esa niña.

Ahora me quedo mirando fijamente la silla donde podria intentar subir para conseguir mi objetivo...pero simplemente me quedo en el suelo, tirada, compadeciendome de lo que podria pero no quiero hacer. De lo quiero hacer pero no puedo.
De lo que nisiquiera intento por miedo al fracaso. Por miedo a caerme de la silla.
¡Ah, que no lo he contado!
Por eso tengo cicatrices en las rodillas, y no solo en las rodillas, tengo cicatrices en todo mi cuerpo, de cada caida, de cada paso en falso.
Tengo miedo de quedarme toda la vida sin intentar subirme de nuevo a ello.
Tengo miedo porque me dan miedo las sillas.
Tengo miedo de caerme y hacerme daño...en las rodillas, claro.